Las instituciones escolares han tenido como objetivo fundamental alfabetizar a los alumnos y este proceso comienza con la enseñanza de lectura y escritura en los grados primarios, la meta de la enseñanza de la lecto-escritura en las aulas es desarrollar las competencias básicas de la comunicación en los alumnos, o sea desarrollar dominio de las cuatro artes del lenguaje; hablar, escuchar , leer y escribir, sin perder de vista que estos componentes son interdependientes entre si y deben ser enseñados simultáneamente.
Por competencia se entiende como el conocimiento puesto en acción, se refiere al desarrollo integral de los conocimientos, destrezas y actitudes en todas las etapas de educación básica que conducen al empleo de los conocimientos en situaciones distintas con las cuales el alumno puede estar familiarizado o no.
La competencia lectora; considera la medición en tres dominios o aspectos que es necesario dominar para comprender adecuadamente lo que se lee, estos dominios son obtención de información, interpretación, reflexión y evaluación.
Según Scarcella y Oxford (1992) para escribir correctamente y de forma efectiva hay que dominar los cuatro componentes de la competencia comunicativa que defienden Canale y Swain (1980): competencia gramatical utilización de la morfología y sintaxis, vocabulario y ciertos mecanismos de la puntuación o la ortografía, competencia sociolingüística permite variar el uso de la lengua con respecto al tema, genero, lector y finalidad del texto para adaptarse a la competencia discursiva que consiste en organizar el texto para que tenga coherencia y cohesión. En la competencia estratégica se trata de utilizar estrategias que permitan aumentar la competencia para escribir de forma efectiva como planificar, componer o revisar el texto.
Desde las primeras etapas del proceso de aprendizaje, alumnos y alumnas construyen el sentido de los textos que leen, es decir, comprenden. Las destrezas de lectura se van adquiriendo en situaciones de lectura con sentido y en el caso de la escritura, al mismo tiempo que los alumnos intentan producir textos significativos, desarrollan también destrezas referidas al aprendizaje de la caligrafía, la ortografía y la sintaxis. Es así, como van adquiriendo competencias de lo más simple a lo complejo, pero para ello, los docentes desarrollan las competencias para la producción de textos escritos apoyándose en tres momentos didácticos: primera versión, revisión y reescritura. En el caso de la lectura, los tres momentos didácticos son antes, durante y después de leer un texto.
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